
Una imagen vale más que mil palabras, y realmente es así. Cuán importante es para los seres humanos, tengamos la edad que tengamos, recibir un abrazo, cuantos mensajes se transmiten en ese acto sin necesidad de abrir la boca: te quiero, estoy aquí, eres importante para mi, puedes contar commigo, y un largo etcétera…
Un abrazo nos reconforta y nos conecta con el otro, con el significado más íntimo de ser vistos en nuestras necesidades. Por eso es tan importante para crear un vínculo ya des de la tierna infancia el contacto físico con nuestros hijos e hijas, el que se sientan únicos y especiales a través de nuestras caricias y nuestros abrazos. Eso sin duda les hará adultos más seguros, fuertes y confiados de sus capacidades.